¿Qué se evalúa y qué queda fuera del protocolo?
El validador revisa coherencia entre la documentación presentada y la actividad declarada, patrones temporales de operación y consistencia entre jurisdicciones. Queda fuera cualquier juicio sobre la estrategia del participante: el protocolo no opina sobre decisiones de inversión, solo sobre si el perfil declarado se sostiene con las señales observadas.
¿Cuándo interviene una persona y cómo se documenta?
La revisión humana se activa cuando una señal supera su umbral de severidad o cuando dos validadores llegan a conclusiones distintas. La decisión del revisor se registra con su criterio explícito, no solo con el resultado. Ese registro es lo que permite reconstruir después por qué se aprobó o se detuvo una solicitud.
¿Qué se conserva tras la verificación biométrica?
La confirmación de identidad se separa del almacenamiento de datos sensibles. Lo que persiste es el resultado de la comprobación y su marca temporal, no la muestra biométrica en sí. La política de retención se define antes de habilitar el acceso y no se ajusta caso por caso.
¿Qué registra la trazabilidad y quién puede consultarla?
Cada paso queda asociado a una decisión, un responsable y un momento. El acceso a ese registro está restringido a los roles que lo necesitan para auditar, no a todo el equipo operativo. No prometemos tasas de acierto ni tiempos de resolución: hay incertidumbres que el propio proceso no resuelve.